Una cantidad sin precedentes de investigadores ha obtenido su primera oportunidad para llevar a cabo observaciones con el telescopio espacial Hubble desde que, para reducir sesgos sistémicos, la NASA cambió sus procesos de solicitud. En 2018 la agencia introdujo un sistema de «doble ciego» en el que ni los solicitantes ni los revisores que evalúan las propuestas conocían sus identidades mutuas. Al año siguiente se sumaron a la iniciativa los demás observatorios de la NASA

La medida pretendía de reducir los prejuicios de género y otros, incluida la discriminación contra científicos de pequeñas instituciones o que nunca antes han recibido subvenciones de la NASA. «El objetivo de presentar una propuesta anónima no es erradicar por completo cualquier indicio de quién la presenta, sino que eso no sea el foco de discusión», dice Lou Strolger, científico del Instituto para la Ciencia del Telescopio Espacial (STScI), el organismo encargado de administrar el instrumento.

Los datos del STScI muestran que, desde que se introdujo el cambio, un mayor número de investigadores principales nuevos han obtenido tiempo de observación. En 2018, una cifra récord del 15% de las propuestas admitidas fueron para solicitantes a quienes nunca antes se les había concedido tiempo de observación. Esa proporción aumentó a cerca del 32% en 2021. En 2020, el 10% de los solicitantes exitosos fueron estudiantes de posgrado, añade Strolger.

Esos cambios también han aumentado el número de investigadoras a las que se les ha concedido tiempo de observación. Este año, poco más del 29% de las solicitudes exitosas fueron para investigadoras principales. Y en 2018, las mujeres tuvieron por primera vez una tasa de éxito de solicitudes más alta que los hombres.

El género de los solicitantes seleccionados se identificó al verificar manualmente sus perfiles institucionales y de redes sociales, explica Iain Neill Reid, directivo del STScI, por lo que, al no haberles preguntado directamente, es posible que algunas asignaciones hayan sido incorrectas. El equipo no identificó a ningún solicitante no binario. Para otras características, como la etnia o la etapa de la carrera científica, no hay cifras oficiales, ya que las leyes estadounidenses limitan el número de datos demográficos que pueden recopilarse, agrega Strolger.

Una revisión a doble ciego tiene el potencial de nivelar el campo de juego para los grupos infrarrepresentados, explica Priyamvada Natarajan, astrofísica de Yale que participó en la implementación del nuevo método de selección en el Hubble. Pero modificar dicho proceso de selección no es más que una de las medidas más sencillas que pueden tomarse para abordar las desigualdades, observa la investigadora. «Este es un primer paso para mitigar los sesgos». La NASA ha ampliado el método a todos sus programas e instrumentos, incluido el telescopio espacial James Webb, considerado el sucesor del Hubble y cuyo lanzamiento está previsto para este mes de diciembre.

Hasta que no sea posible analizar el impacto la investigación que emerja de estos tiempos de observación, no estará claro si el sistema de doble ciego habrá tenido un efecto positivo en el impacto de la ciencia así generada, reconoce Michael Merrifield, astrónomo de la Universidad de Nottingham. «Mi conjetura es que no empeorará las cosas y que tampoco las mejorará, pero sí será un sistema más equitativo», añade.

Desde que la NASA implementó el cambio, otras organizaciones han adoptado sistemas de revisión de doble ciego para asignar tiempos de telescopio y fondos de investigación, señala Natarajan. Estas incluyen el Observatorio Europeo Austral (ESO) y el Gran Conjunto Milimétrico/Submilimétrico de Atacama (ALMA), en Chile.

Wolfgang Kerzendorf, astrónomo de la Universidad Estatal de Michigan que ha estudiado el sistema de revisión por pares del ESO, cree que estos métodos de doble ciego deberían ampliarse para evitar sesgos. «No estoy diciendo que este sea el sistema perfecto», dice. «Pero sí creo que probablemente sea el mejor sistema que tenemos por ahora».

Dalmeet Singh Chawla

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.



Ver Publicación Original

Comparte el Conocimiento

No responses yet

Leave a Reply

%d bloggers like this: