¿Sabía que cuando Donald Trump estaba en la Casa Blanca tenía todo preparado para expulsar de la residencia oficial a su esposa Melania tras una gran pelea? ¿Y que uno de sus partidarios fue detenido como sospechoso de amenazar con asesinar a algunos miembros del Congreso? Este tipo de informaciones se encuentran entre los 28 titulares de medios de comunicación de diversa fiabilidad (entre ellos, la CNN o Fox News) que Nadia Brashier, de la Universidad Harvard, y otros científicos recopilaron para comprobar la mejor forma de combatir las noticias falsas. Sus resultados se publican en Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América (PNAS).

Para su estudio, los experimentadores solicitaron a cerca de 2.700 personas que leyeran este tipo de titulares. A continuación, debían decidir si eran ciertos. Los voluntarios vieron una etiqueta de «verdadero» o «falso», que proporcionaba una página web de verificación de hechos, antes («desmentido preventivo»), durante («etiquetado») o después («desacreditación») de leerlos. Los integrantes del grupo de control no recibieron ninguna información adicional. Una semana después, los investigadores volvieron a pedir a los participantes que evaluaran la exactitud de los 28 titulares. El resultado: los sujetos que recibieron la corrección de los titulares después de haberlos leído recordaron mejor qué noticia era verdadera o falsa. La advertencia durante la lectura también tuvo un efecto positivo, aunque fue mucho menor.

El efecto sorpresa ayuda a recordar

Los autores sugieren que tanto el titular como la retroalimentación sobre su veracidad se almacenan en la memoria, pero después de un tiempo, esta última se desvanece. De hecho, las noticias falsas suelen recordarse mejor, ya que con frecuencia presentan un enfoque sensacionalista. Pero la corrección a través de la retroalimentación posterior crea un efecto sorpresa  que refuerza la probabilidad de que se retenga en la memoria. Si bien se necesitan más estudios para confirmar la eficacia de dicho mecanismo «este hallazgo es un paso importante para ayudarnos a combatir la desinformación», afirma Adam Berinsky, uno de los autores del estudio.

Por cierto, las respuestas a los ejemplos citados al inicio de la noticia son las siguientes: la información sobre la expulsión de Melania de la Casa Blanca es falsa, y la de la detención del partidario de Trump, cierta. Una retroalimentación proporcionada como resultado, como debe ser.

Guillaume Jacquemont

Referencia: «El tiempo importa al corregir noticias falsas“. Nadia M. Brashier y col. en PNAS, Vol. 108, n.O 5, 2021.



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