Un esqueleto de hace 3000 años ofrece la comprobación directa más antigua del ataque de un tiburón contra una persona. Los huesos, hallados en el sur de Japón, presentan al menos 790 fracturas, incisiones y agujeros profundos. Según el análisis efectuado por J. Alyssa White, de la Universidad de Oxford, y sus colaboradores fueron causados por un tiburón. Como cuenta el grupo en Revista de ciencia arqueológica: informes, los indicios apuntan a un tiburón blanco o a un tiburón tigre. El esqueleto, denominado Tsukumo 24, procede de un enterramiento de la prehistórica cultura Jōmon, y según el análisis de esos investigadores tiene entre 3000 y 3400 años. Es la más antigua víctima humana de un ataque de tiburón de la que haya constancia.

El yacimiento de Tsukumo está cerca de la costa del mar interior de Seto, entre las grandes islas japonesas de Honshū, Shikoku y Kyūshū. Guarda relación con cúmulos de conchas que dejaron allí mariscadores prehistóricos. La víctima, como describen White y sus colaboradores, quedó, claro está, letalmente herida, pero se la ha encontrado bastante completa. A su esqueleto solo le faltan la mano izquierda y la pierna derecha, aunque también la pierna izquierda parece que fue amputada: la colocaron sobre el cuerpo en dirección opuesta a este. La distribución de las heridas en las extremidades y en el tronco, analizadas por el grupo con un modelo tridimensional por ordenador, indica que la víctima estaba viva cuando sufrió el ataque, escribe el equipo. Que no esté la mano izquierda da a entender que fue arrancada en el ataque.

Los testimonios arqueológicos del ataque de tiburones a personas son rarísimos; es muy poco frecuente que se produzcan. Parece que no les sabemos bien. Eso sí, los tiburones son curiosos y están dispuestos a probar, lo que tratándose de un depredador de cuatro metros de largo basta para causar heridas muy graves. Es posible que un grupo de personas estuviese pescando, que la sangre y los cebos atrajasen a un tiburón y que en vez de a por peces fuese a por una persona. También es posible que los pescadores persiguiesen precisamente al tiburón, dice Mark Hudson, del Instituto Max Planck de Historia de la Humanidad, en Jena, según el comunicado de prensa que ha acompañado a la publicación del estudio. No es posible aclarar más cómo se produjo el ataque del tiburón.

Lars Fischer

Referencia: «Víctima de ataque de tiburón de 3000 años desde el montículo de conchas de Tsukumo, Okayama, Japón», Por J. Alyssa White et al., En Journal of Archaeological Science: informes
volumen 38, agosto de 2021, 103065.



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