La presencia de diamantes en los raros meteoritos de ureilita (llamados así en honor al pueblo ruso Novy Urey donde cayó uno de ellos) no deja de generar debate entre los científicos.

La formación de los diamantes en las ureilitas se puede explicar por ‘eventos de choque’ en pequeños objetos planetesimales, sin requerir las altas presiones de cuerpos más grandes que Mercurio como se pensaba

Una de las hipótesis sostiene que estos diamantes se formaron de manera similar a los de la Tierra: en las profundidades del manto, donde ingentes cantidades de roca superpuesta crea las altas presiones necesarias.

Si los diamantes de las ureilitas nacieron de esta manera, su cuerpo padre habría sido un gran protoplaneta, de un tamaño entre el de Mercurio y Marte, lo que respaldaría la existencia de este tipo de grandes cuerpos en el primitivo sistema solar.

Es lo que plantearon científicos suizos en 2018 tras analizar muestras del meteorito Almahata Sitta, una ureilita recuperada en varios fragmentos en el desierto de Nubia (Sudán). Su estudio indicaba que la composición y morfología de los elementos del diamante solo se podían explicar si se habían formado a presiones superiores a los 20 gigapascales, lo que implica la existencia de los grandes embriones planetarios desaparecidos.

Dos muestras de Almahata Sitta y una de NWA 7983

Pero ahora, otro equipo internacional de científicos, liderados por el profesor Fabrizio Nestola de la Universidad de Padua (Italia) y con algunos miembros de la NASA, ha analizado con técnicas de microscopía electrónica, microdifracción de rayos X y espectroscopia Raman otras dos muestras del meteorito Almahata Sitta y de otro llamado NWA 7983 –encontrado en Marruecos en 2013– y han llegado a una conclusión diferente.

Fragmentos del meteorito NWA 7983 encontrado en Marruecos. / John Tanner

“Nuestros resultados muestran que la formación de los micro y nanodiamantes encontrados juntos en las ureilitas se pueden explicar por ‘eventos de choque’ (producidos tras impactos puntuales) en un pequeño objeto planetesimal, y no requiere tiempos de crecimiento prolongados a altas presiones dentro de un cuerpo del tamaño entre Mercurio o Marte”, subrayan los autores, que publican su trabajo en la revista PNAS.

Los diamantes de tamaño micrométrico y nanométrico aparecen junto con hierro metálico y grafito (la forma más estable del carbono, seguida del diamante). Esta estructura mineral es consistente con la formación de diamantes por una rápida transformación del grafito durante a un evento de choque e impacto corto a presiones tan bajas como 15 GPa, en un proceso similar al que se emplea en la producción catalizada de diamantes por parte de la industria.

Según los autores, descubrir que la formación de diamantes en ureilitas no requiere de un cuerpo parental del tamaño de Marte tiene implicaciones significativas para los modelos de formación planetaria, además de aportar nuevos datos a los estudios sobre la historia de nuestro sistema solar.

Fragmento negro del meteorito Almahata Sitta encontrado en el desierto de Nubia en Sudán. / P. Jenniskens (SETI Institute/NASA Ames)

Referencia:

Fabrizio Nestola y col. “Impacto de origen de choque de diamantes en meteoritos de ureilita”. PNAS, 28 de septiembre de 2020.

Derechos: Creative Commons.

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