Los incendios ocasionales pueden ayudar a los lacértidos a mantenerse libres de plagas: las llamas eliminan los ácaros que infestan la piel de los reptiles.

Los incendios forestales de alta intensidad dejan tras de sí del paisaje desolador y provocan enormes daños ecológicos. Pero también brindan oportunidades a numerosas especies. El fuego renueva la vegetación, ahuyenta a los devoradores de semillas y mantiene a raya las enfermedades de los árboles. Lola Álvarez-Ruiz, del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (del CSIC y la Universidad de Valencia), y sus colaboradores tenían curiosidad por saber si las llamas también podían beneficiar a algunos animales.

Entre 2016 y 2018, los investigadores examinaron cómo afectaban los incendios a la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), una especie que habita entre la hojarasca del suelo de los bosques mediterráneos. Tomaron muestras de lagartijas procedentes de ocho zonas quemadas y de otras zonas adyacentes sin quemar. A continuación, contaron cuántos ácaros se adherían a la piel de los animales o cuántas escamas levantadas presentaban, un indicio de infección previa por parásitos.

Las lagartijas que vivían en las zonas no quemadas tenían cuatro veces más probabilidades de presentar ácaros que las que habitaban en entornos recientemente incendiados, y también tenían más probabilidades de mostrar las escamas levantadas. Los resultados indican que había que la menor incidencia de parasitismo perduraba incluso varios años después de haberse producido el incendio.

Aspectos destacados de la investigación sobre la naturaleza

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

El fuego reduce la carga de parásitos en un lagarto mediterráneo. Lola Álvarez-Ruiz et al. en Actas de la Royal Society B, vol. 288, artículo nº  20211230, julio de 2021.



Ver Publicación Original

Comparte el Conocimiento

No responses yet

Leave a Reply

%d bloggers like this: