La lactancia materna frecuente y prolongada ha constituido una forma de control de la natalidad y del crecimiento de la población en muchos países en vías de desarrollo. Sin embargo, un análisis de datos procedentes de más de 80 países que dichos efectos anticonceptivos se han debilitado, quizá como consecuencia del aumento del nivel de vida.

Tras el parto, los cambios hormonales que desencadenan la producción de leche materna interfieren con la ovulación, hecho que dificulta el embarazo.

En su trabajo, publicado por la revista procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias, Nicolas Todd y Mathias Lerch, del Instituto Max Planck de Investigación Demográfica de Rostock en Alemania, analizaron 2,7 millones de nacimientos acaecidos entre 1975 y 2019, en 84 países de ingresos bajos y medios. Descubrieron que el aumento de la riqueza de un país, el acceso a la electricidad y al agua, así como el nivel de educación de la madre se asociaban con una reducción del período de tiempo sin menstruación durante la lactancia.

A principios de la década de 1990, en los países asiáticos, las mujeres que amamantaron exclusivamente a sus hijos durante los seis primeros meses tras el parto pasaron una media de 157 días sin menstruar. No obstante, está cifra bajó hasta los 129 a mediados de la década de 2010.

En consecuencia, los autores señalan la necesidad de generalizar el uso de métodos anticonceptivos a medida que las economías de los países en desarrollo aumentan.

Aspectos destacados de la investigación sobre la naturaleza

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

Referencia: «El desarrollo socioeconómico predice un efecto anticonceptivo más débil de la lactancia materna», de N. Todd y M. Lerch, en procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias. 118 (29): e2025348118, publicado el 20 de julio de 2021.



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