La escarcha y la nieve no incrementan precisamente el deseo de hacer ejercicio al aire libre. Pero si su objetivo es reducir los depósitos de grasa, eso es exactamente lo que debe hacer. A esta conclusión han llegado Stephanie Munten, de la Universidad Laurentian, en Canadá, y su equipo, según se publica en Revista de fisiología aplicada. No obstante, en la investigación solo participaron 11 personas, todas ellas con sobrepeso.

Para el estudio, los participantes tuvieron que efectuar una serie de sesiones de entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT, por sus siglas en inglés) a diferentes temperaturas. A los cero grados centígrados, la quema de grasas aumentó más del triple en comparación con el ejercicio a 21 grados. En condiciones de gasto de energía equiparable, el entrenamiento demostró tasas más altas de oxidación de lípidos durante el ejercicio en el frío.

Sin embargo, esta ventaja no resultó duradera. A la mañana siguiente, los experimentadores sirvieron a los participantes un desayuno rico en grasas. A continuación, tomaron muestras de sangre de los sujetos para comprobar su nivel de insulina, glucosa y triglicéridos. Las tasas de oxidación de lípidos que obtuvieron no mostraban valores diferentes entre el entrenamiento en uno u otro ambiente. Además, los niveles de glucosa resultaron más favorables en las personas que, tras el desayuno, habían practicado ejercicio a 21 grados de temperatura. Así pues, el entrenamiento a bajas temperaturas solo influyó de manera marginal en el metabolismo lipídico posprandial (después de la comida). En palabras de los autores, «el HIIT en un ambiente frío parecía ser menos favorable para las respuestas de lípidos y glucemia posprandiales».

Con todo, debido a la reducida muestra de participantes y al limitado número de intervalos de entrenamiento, estos resultados deben tomarse con cautela y no permiten extraer conclusiones generales. Ahora bien, se sabe que el HIIT promueve la pérdida de grasa. Además, es probable que muchos atletas coincidan en que el entrenamiento en el frío resulta más agotador.

Daniel Lingenhöhl

Referencia: «El ejercicio a intervalos de alta intensidad en el frío regula el metabolismo agudo y posprandial». Stephanie Munten et al., publicado en línea en Journal de fisiología aplicada, el 3 de diciembre de 2020.



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